El testamento del pescador

Archive for the ‘Aborto’ Category

La “Humanae vitae”: una profecía científica

Posted by El pescador en 5 enero 2009

(original en italiano; traducción mía)
Documento de la Federación internacional de las asociaciones de médicos católicos

 

de Pedro José María Simón Castellví

Presidente de la Federación internacional de las Asociaciones de médicos católicos (FIAMC)

La Federación que tengo el honor de presidir acaba de publicar un documento oficial para conmemorar el cuadrágesimo aniversario de la encíclica Humanae vitae de Pablo VI, de recordada memoria. Se trata de un texto muy técnico, largo, de cien páginas, con trescientas citas bibliográficas, la mayor parte de revistas médicas especializadas.

El documento ha visto la luz después de muchos meses de investigación y de intenso trabajo de recogida de datos. Es justo acordarse del editor, el suizo Rudolf Ehmann, que ha dedicado a su redacción los mismos meses exactos de un embarazo. No había sido hecho nunca algo similar desde el punto de vista médico,dado el modo de trabajar y de escribir al cual estamos acostumbrados nosotros los médicos. Además el texto original alemán es bello y está bien escrito. ¿Cuáles son sus claves de lectura? ¿Dice algo nuevo a la Iglesia y a la sociedad? Se debe considerar como una prueba pericial cualificada para valorar aspectos importantes de la contracepción. Escrito con todos los requisitos científicos, sin ningún complejo de inferioridad respecto a cualquier debate de obstetricia y ginecología, llega a dos conclusiones que no deberían pasar inobservadas ni a la Iglesia ni a los de fuera de ella.
En primer lugar, demuestra irrefutablemente que la píldora denominada anovulatoria más utilizada en el mundo industrializado, aquella con bajas dosis de hormonas estrógenas y progesténicos, funziona en muchos casos como un verdadera efecto anti-implantatorio, o sea abortivo, puesto que expulsa un pequeño embrión humano. El embrión, incluso en sus primeros días, es algo distinto de un óvulo o célula germinal femenina. El embrión tiene un crecimiento continuo, coordinado, gradual, de tal fuerza que, si no hay algo que se lo impida, termina con la salida del seno materno en nueve meses dispuesto a devorar litros de leche. Este efecto anti-implantatorio está admitido por la literatura científica. Se habla incluso sin pudor de tasa de pérdida embrional. Curiosamente sin embargo esta información no llega al gran público. Los investigadores están al corriente de ello y está presente en los prospectos de los productos farmacéuticos buscados para evitar un embarazo.
Otro aspecto  interesante tiene que ver con los efectos ecológicos devastadores de las toneladas de hormonas arrojadas cada año al medio ambiente. Tenemos datos suficientes para afirmar que uno de los motivos para nada despreciables de la infertilidad masculina en Occidente (con siempre menos espermatozoides en el hombre) es el envenamiento ambiental provocado por productos de la “píldora”. Estamos aquí ante un efecto anti-ecológico claro que exige ulteriores explicaciones de parte de los fabricantes. Son conocidos para todos los otros efectos secundarios de las combinaciones entre estrógenos y progesténicos. La misma Agencia internacional de investigación del cáncer (Interntional Agency for Research on Cancer), con sede en Lyón, agencia de la Organización mundial de la salud (OMS), en su comunicado de prensa del 29 de julio de 2005, había constatado ya que los preparados orales de combinados estrógeno-progesténicos eran cancerígenos y los había clasificado en el grupo uno de los agentes cancerígenos…
Lo triste en todo esto es que, si se trata de regular la fertilidad, no son estos productos necesarios. Los medios naturales de regulación de la fertilidad (“Nfp” o Natural Family Planning) son lo mismo de eficaces y además respetan la naturaleza de la persona.
En este sexagésimo aniversario de la Declaración de los derechos humanos se puede decir que los medios anticonceptivos violan al menos cinco importantes derechos: el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a la educacion, el derecho a la información (su difusión sucede a costa de la información sobre medios naturales) y el derecho a la igualdad entre sexos (el peso de la anticoncepción recae casi siempr sobre la mujer).
La FIAMC se ha comprometido con la ciencia y la verdad desde sus orígenes. Por eso estudiamos y mencionamos tanto el efecto principal y los secundarios de estos fármacos. La clave de nuestra antropología no consiste sin embargo sólo en el hecho de que examinamos los productos abortivos que tienen consistentes efectos secundarios o que son incluso inútiles. Nosotros vamos más allá.
La sexualidad es un don maravilloso de Dios a los cónyuges. Los une tanto que cualquier elemento externo que se interponga entre ellos es un tercero sin derechos. Los cónyuges se dan totalmente el uno al otro, también la propia capacidad generativa. Si una nueva vida no es posible por graves motivos, también forma parte de la intimidad conyugal utilizar los periodos no fecundos de la mujer para tener relaciones que deben ser siempre satisfactorias para ambos y unirlos siempre más. A cuantos ven algunos documentos de la Iglesia como compendios de prohibiciones, les pedimos vivamente que lean los códigos civiles, penales o mercantiles de los países occidentales. ¡Allí sí que hay prohibiciones! No discuto su oportunidad, pero creo que estos mismos códigos se basan más sobre las premisas fundamentales de la libertad personal y del comercio que apuntan a la felicidad de las personas y a la eficiencia de las sociedades y que, en definitiva, justifican algunas prohibiciones. La Iglesia tiene en gran estima la sexualidad y creo que, si se adquieren una formación y hábitos correctos, la vida es más fácil y se juzgan positivamente algunos límites que efectivamente existen.
Nosotros los médicos católicos somos plenamente conscientes de deber invertir mucho más en la maternidad. Más también en recursos humanos, en la educación y en recursos financieros. La doctrina de la Humanae vitae es poco seguida, y entre otras cosas, porque en su tiempo demasiados médicos no la aceptaron. La pregunta opuesta puede ayudarnos a ver cuán profético fue Pablo VI. Si hubiera aceptado la “píldora”, ¿hoy habríamos podido prescribir con conciencia algunos productos que sabemos que son anti-implantatorios? El prestigio del médico le consiente ofrecer con autoridad a los cónyuges alternativas a la contracepción. La relación entre médico y paciente es tan fuerte que difícilmente se rompe, incluso si hay en medio un teólogo disidente. Para tal fin es sin embargo necesario formar e informar más y mejor a los médicos sobre la fertilidad. Creo que nosotros los médicos católicos continuaremos desarrollando nuestra profesión. No obstante, vista la situación actual -con progresos muy lentos, muchas reticencias y millones de personas implicadas- oso llamar respetuosamente a la Iglesia a crear una comisión especial para la Humanae vitae.
Anuncios

Posted in Aborto, Humanae vitae, L'Osservatore Romano, Magisterio, Moral, Pablo VI, Pedro José María Simón Castellví | 2 Comments »

Campaña contra el aborto

Posted by El pescador en 8 septiembre 2008

Ante la nueva ley del aborto promovida por el Ministerio de Igualdad y que va a ser consultada a una Comisión de Expertos todos ellos abortistas, los católicos no podemos permanecer silenciosos ante el nuevo genocidio que se nos viene encima y que ya lleva más de años produciéndose. Para que se vea la manipulación a que estamos sometidos, una noticia de Canal Sur (TV pública andaluza que funciona como órgano de propaganda del Gobierno socialista y del PSOE) decía el otro día que esta ley se iba a aprobar con el máximo consenso, palabra mágica como ninguna hoy en día; ya se que aquí el consenso va a ser el de los asesinos contra la mayoría de niños indefensos que no podrán ver la luz.

Posted in Aborto, Moral | 1 Comment »

Firma: pide al Consejo de Europa que defienda la vida

Posted by El pescador en 10 abril 2008

La plataforma Hazte oír ha puesto en marcha una campaña de firmas por internet para evitar que el Consejo de Europa defina el aborto como un derecho humano fundamental. Las vidas más inocentes e indefensas están en juego, y hemos de alzar nuestra voz para que de una vez se reconozca el derecho fundamental a la vida, el primero de todos, sin el cual no puede existir ningún otro.

Lo cuenta así (incluyo el enlace para que puedas firmar tu protesta):

El Consejo de Europa pretende amparar el aborto

El Consejo de Europa pretende fomentar una política “a favor de la familia” mediante el impulso a la despenalización del aborto sin ninguna restricción en todos los países de la Unión Europea. Especialmente, en aquellos países en que éste está limitado o prohibido, por considerar que el aborto es una parte ineludible de los derechos humanos.

Pincha aquí para exigir a los representantes españoles en el Consejo que defiendan los derechos humanos de los niños por nacer

Este informe será presentado para su discusión y posterior votación el día 14 de abril de 2008.

En él se destaca que, si bien en varios países miembro el aborto es legal, la falta de centros de salud y médicos dispuestos a practicar un aborto, y las trabas burocráticas, “restringen” el acceso a “este derecho”.

Aunque el Consejo de Europa es un órgano independiente de la Unión Europea, sin capacidad ejecutiva, sus informes pueden ser utilizados políticamente para presionar a los miembros de la UE.

Exige a los representantes españoles en el Consejo de Europa que defiendan la vida y los derechos humanos de los niños por nacer

Posted in Aborto, Moral | 2 Comments »

Testimonio de una víctima del aborto

Posted by El pescador en 15 febrero 2008

Posted in Aborto, Moral | Leave a Comment »

Un bebé pregunta a los políticos

Posted by El pescador en 14 febrero 2008

DiócesisTV, la televisión diocesana de Málaga por internet, ha hecho este vídeo para preguntar a los candidatos electorales sobre el aborto; si es uno de los vídeos más votados conseguiremos que los políticos contesten a este tema fundamental.

La dirección para votar el vídeo está aquí.

Posted in Aborto, Moral | Leave a Comment »

Nafis Sadik, una musulmana poco moderada

Posted by El pescador en 9 septiembre 2007

De Sandro Magister

(original en italiano; traducción mía)

Entre los partidarios de la expulsión de la Santa Sede de la Organización de las Naciones Unidas (ver el servicio de www.chiesa del 21 de agosto) hay también una prima donna: o sea la mujer que por primera vez ha desempeñado un cargo de alto nivel en el Palacio de Cristal.

 

Su nombre es Nafis Sadik. De 1987 al 2000 ha sido directora ejecutiva del UNPFA, United Nations Population Fund [Fondo de las Naciones Unidas para la Población, N. del T.], con el rango de subsecretaria general. Hoy es asistente especial del secretario general de la ONU y su enviada para el VIH/SIDA en Asia y Pacífico.

 

Sadik ha auspiciado la expulsión de la Santa Sede de la ONU en un artículo en el primer número de 2007 de “Conscience”, la revista de la organización abortista “Catholics for a Free Choice” [Católicos por una elección libre, N. del T.]. Ha escrito que “es ridículo que un estado cuyos ciudadanos son un millar de hombres célibes tenga parte activa en determinar el enfoque internacional a cuestiones íntimamente ligadas a la salud sexual y reproductiva”.

 

De Sadik se recuerda una borrascosa audiencia con Juan Pablo II, el 18 de marzo de 1994, pocos meses antes de la conferencia promovida por la ONU en El Cairo sobre población.

 

La misma Sadik hizo público un informe de aquella audiencia. Pinta a un Papa Karol Wojtyla colérico e intratable. Pero la credibilidad de aquel informe fue contradicha por el Papa, que dijo a su biógrafo George Weigel que había entregado a la huésped un memorandum con las objeciones vaticanas al documento preparatorio de El Cairo, pero ella “no aceptó discutirlo”.

 

Nafis Sadik, ciudadana de Pakistán, nació en la India, en Jaunpur. De rica familia musulmana, ha estudiado en una escuela católica, en el Loreto College de Calcuta. Terminó sus estudios de medicina en prestigiosas universidades de los Estados Unidos y de Canadá. En Pakistán fue directora general de los programas de planificación familiar, después de lo cual entró en las filas de la ONU, en Nueva York.

 

A la vista de la conferencia de El Cairo de 1994, junto al presidente de la comisión preparatoria, el ganés Fred Sai, hizo de todo para incluir el aborto entre los “derechos reproductivos” que todos los estados están obligados a garantizar. Si la operación no llegó a buen fin (el documento final de El Cairo estableció “en ningún caso el aborto sea promovido como método de planificación familiar”), fue precismaente por la tenaz oposición de la Santa Sede.

 

Se puede comprender, por tanto, su resentimiento. En el mismo artículo en “Conscience” en el cual ensalza la expulsión de la Santa Sede de la ONU, Sadik echa la culpa a la encíclica “Humanae Vitae” de la opresión de la mujer en los países pobres del mundo, donde “la Iglesia es mucho más influyente” que en los países ricos.

 

Lástima que la gran parte de la opresión de la mujer lamentada por Sadik se registre en los países islámicos, incluído el Pakistán del cual es ciudadana. Ni una sola de las invectivas de lanzadas por ella durante años contra el Vaticano ha rozado, que se sepa, a los líderes políticos, culturales y religiosos del mundo musulmán al cual ella pertenece. Y nada de otros mundos no cristianos –piénsese en China, en la India– en los cuales son habituales las esterilizaciones forzadas, la obligación del hijo único, el aborto selectivo, el infanticidio.

 

Sobre las políticas antinatalistas del Palacio de Cristal ver más en http://www.chiesa: “ONU y Unión Europea tienen su enfant terrible en Roma“.

Posted in Aborto, Humanae vitae, Iglesia, Magisterio, Moral, ONU, Pablo VI, Sandro Magister | Leave a Comment »

ONU y Unión Europea tienen su enfant terrible en Roma

Posted by El pescador en 24 agosto 2007

Para entender por qué el diario más leído en las cancillerías del mundo, The economist, arremete contra la presencia del Vaticano en la ONU, y en general contra la diplomacia vaticana, como denuncia Sandro Magister: Misión imposible: expulsar a la Santa Sede de la ONU.

Traduzco un artículo suyo anterior sobre el tema:

ONU Y UNIÓN EUROPEA TIENEN SU ENFANT TERRIBLE EN ROMA

(original en italiano; traducción mía)

La ideología anticatólica de las dos organizaciones internacionales tiene un nombre: “derechos reproductivos”. Un libro la pone al desnudo. En contra de ella el Vaticano guía la resistencia

de Sandro Magister

ROMA, 7 julio 2005 – Al final de junio la Organización de las Naciones Unidas ha cumplido los sesenta años. Pero la administración de George W. Bush lo ha festejado a su manera: le ha negado por cuarto año consecutivo los 34 millones de dólares dados en preferencia al UNFPA, el Fondo de la ONU para la Población.

Motivo: las políticas antinatalistas que el UNFPA financia en China, para sostener la esterilización femenina y masculina y el aborto forzado de los hijos minusválidos o que sean excesivos. Los 34 millones de dólares así ahorrados los empleará la administración Bush en programas de asistencia médica a mujeres y niños pobres, y en la lucha contra el tráfico sexual en Asia.

En los mismos días, la ONU ha reunido para una audición frente a la Asamblea General una representación de las 13.000 ONG conectadas a ella. Pero entre las 200 ONG seleccionadas no había ninguna pro-vida y pro-familia. Había por el contrario las más activas en el frente antinatalista, entre las cuales la International Planned Parenthood Federation, IPPF, y la Women’s Environment and Development Organization, WEDO. Esta última ha hecho circular una moción contra los “fundamentalismos culturales y religiosos” que obstaculizan los “derechos reproductivos”.

Siempre en los mismos días, al otro lado del Atlántico, el parlamento de la Unión Europea ha aprobado con 360 votos a favor, 272 contrarios y 20 abstenciones una “Resolución sobre la protección de las minorías y las políticas contra la discrimianción”. En ella, la libertad religiosa es señalada como una potencial amenaza contra la “libre circulación en la Unión Europea de las parejas homosexuales casadas o legalmente reconocidas”. A favor de la resolución ha votado también el diputado Vittorio Prodi, hermano de Romano Prodi, católico progresista, jefe del gobierno italiano de 1996 a 1998 y presidente de la Comisión Europea de 1999 a 2004.

En 2002, con Prodi presidente, la Comisión Europea hizo frente a la decisión de Bush de retirar la financiación de los EE.UU. al UNFPA suministrando una suma casi idéntica, 32 millones de euros, al mismo UNFPA y al IPPF.

La Santa Sede tiene representantes propios tanto ante la UE como ante la ONU. En el Palacio de Cristal goza de un status de observador permanente, confirmado y ratificado por una resolución del 1 de julio de 2004. Pero en ninguna de estas dos grandes organizaciones internacionales tiene una vida fácil.

Más bien, la Iglesia católica es tratada allí a menudo como el enemigo número uno. Lo es en cuanto religión monoteísta, y como tal considerada generadora de intolerancia. Y lo es sobre todo en cuanto antagonista –junto a la actual administración americana– de aquella filosofía de los “derechos reproductivos” que es la palabra indiscutible de la ONU y de la UE en materia de familia y procreación.

* * *

En Italia ha salido un libro que muestra por primera vez de modo directo y documentado esta aversión anticatólica de la ONU y de la UE. El título es explícito: “Contro il cristianesimo. L’ONU e l’Unione Europea come nuova ideologia” [Contra el cristianismo. La ONU y la Unión Europea como nueva ideología]. Las autoras son Eugenia Roccella y Lucetta Scaraffia. La primera, no católica, ha sido exponente del relevo de los movimientos feministas, la segunda enseña historia contemporánea en la Universidad de Roma La Sapienza. Assuntina Morresi ha estado al cargo del apéndice documental, con un capítulo dedicado a la historia del IPPF y otro a su fundadora Margaret Sanger (1.879-1.966).

En la introducción al volumen, Roccella y Scaraffia especifican las raíces de la nueva ideología en la “separación entre sexualidad y procreación”. En ello ven la eclosión “además de los confinamientos del aborto, en el retorno recurrente a la eugenesia”. Y concluyen:

“Más que de un modelo de comportamiento sexual diverso, pero conceptualmente análogo a aquellos que lo han precedido en la historia, se trata de una verdadera y propia utopía, porque se funda sobre la idea de que los seres humanos pueden encontrar la felicidad en la realización de los propios deseos sexuales, sin límites morales, biológicos, sociales y relaciones ligadas a la reproducción. Una utopía que tiene sus raíces en la revolución sexual occidental de los años sesenta, y que resulta todavía indiscutible aunque no parece haber mantenido sus promesas. Una utopía que se refleja en otra, de infausta memoria: que la selección de lo snuevos seres humanos pueda crear una humanidad mejor, más sana, más bella.

“La imposición de esta utopía a los países del Tercer Mundo parece constituir la finalidad principal de la actividad de muchas organizaciones internacionales, y condiciona ayudas financieras y relaciones diplomáticas.

“Al lado de esta se pone, es más, como el lógico complemento, la utopía irénica de quien cree que sólo la abolición de las religiones –sobre todo las monoteístas– pueda realizar para la humanidad el fin de los conflictos. Se trata de un pensamiento tan difuso y tan bien radicado que no se puede discutir fácilmente, sobre todo en las sedes internacionales. Y quien osa hacerlo, como la Iglesia católica, resulta criticado, penalizado y acusado de querer obstaculizar la construcción de un radiante futuro de armonía”.

* * *

El libro es para leerlo entero. Basta aquí referirse a algunos apuntes de particular interés:

– el debilitamiento en los años, a través de sucesivas variantes, de la carta de los derechos universales de 1948, donde por ejemplo el originario derecho de “cambiar de religión” se reduce a “tener o adoptar una religión” y al final, en 1981, sólo a “tener una religión”;

– la tesis de las organizaciones de la ONU según la cual la familia “representa la instititución por excelencia donde se define la subordinación fememina” y por tanto es acosada y tendenciosamente desguazada;

– la invención y la puesta por obra sobre una vasta escala de la fórmula “salud reproductiva”, según la cual “el derecho a la vida es reservado sólo a las mujeres, mientras una política de severa contención demográfica se opone al nacimiento de los hijos”;

– la detallada reconstrucción del sostenimiento dado por la ONU –y también por exponentes católicos– a “eventos y organismos interreligiosos dirigidos a sustituir las religiones tradicionales por una religión única, mundial, basada en la declaración de los derechos del hombre”;

– la decisión de la Santa Sede, anunciada en el 2.000, de suspender su propia contribución financiera a UNICEF, porque “trasformado de baluarte en defensa de los niños y de las madres en enésima agencia para el control de los nacimientos”;

– los repetidos ataques de las comisiones sobre derechos humanos del parlamento europeo, en sus relaciones anuales, contra la Iglesia católica acusada de “fundamentalismo” en cada campo, pero sobre todo en el sexual;

– la trama estrechísima, desde el primer Novecientos, entre antinatalismo y eugenesia, y la continuación de esta última bajo nuevos vestidos incluso bajo el descrédito obtenido con el nazismo;

– los casos ejemplares de Irán, China, India, Bangladesh, donde la pobreza y la ausencia de mecanismos democráticos consolidados han convertido a las mujeres en fáciles víctimas de experimentación de anticonceptivos peligrosos para la salud, de esterilizaciones en masa y abortos forzados;

– el presupuesto de las organizaciones de la ONU según el cual la oferta de aborto y contracepción es, en algún contexto, el primer elemento, es, en cualquier contexto, el primer elemento de emancipación para las mujeres y el único perseguido de hecho: como en Irán, donde los programas para el control de la fertilidad han tenido gran éxito pero las mujeres continúan estando sujetas a la opresión masculina;

– el impresionante contraste entre el empeño antinatalista difundido por las organizaciones internacionales en los países pobres y la misma cantidad de mujeres muertas en el parto en el último decenio, más de medio millón al año.

Escribe a este respecto Eugenia Roccella:

“Los datos confirman cómo los así llamados servicios a la salud reproductiva se han vuelto muchísimo a la prevención e interrupción de los embarazos no deseados, pero poquísimo a los cuidados para los embarazos deseados. El modo principal con el cual se intenta reducir la mortalidad del parto es reducir, simplemente, el número de los partos, y aumentar el de los abortos”.

Y aún, a propósito, de los lenguajes adoptados en este campo por la ONU y la UE:

“En cada cita internacional se abre una lucha terminológica que a un observador ajeno podría aparecer incomprensible. Pero tras las diferencias semánticas se esconde el desencuentro sobre los conceptos. Por ejemplo, la desaparición de vocablos como madre y padre, en favor de definiciones privadas de caracterizaciones sexuales, como ‘proyecto parental’ o ‘genitorialidad’, y la misma sustitución de las palabras hombre y mujer por un término neutro, ‘género’, tienden a anular la diferencia sexual y la especificidad de los papeles de madre y padre.

“Hay un proyecto cultural muy difundido, y en parte ignorante, que aspira a librarse lo más posible del derecho natural, fundamento de los derechos humanos. Si no hay más un derecho natural inalienable que garantiza la igualdad de los seres humanos (por ejemplo en lo que respecta al derecho a la vida y a la libertad personal), todo se hace contratable u relativo. Rafael Salas, ex director del UNFPA, ha sostenido que las espantosas violaciones de los derechos humanos realizadas en China durante los años de la política del hijo único no eran tales para los chinos. Abortos forzados, abandono y asesinato de los neonatos, según Salas, eran métodos que ‘por sus normas culturales no eran del todo coercitivo’. Esto es relativismo ético: pero está claro que se trata de una concepción que lleva a la destrucción de la idea misma de los derechos humanos”.

* * *

Sobre el conflicto entre la Iglesia católica y la Unión Europea ha dicho algunas palabras el pasado 21 de junio el cardenal Camillo Ruini.

Las ha dicho presentando a un abundante público el último libro salido en Italia con la firma de Joseph Ratzinger, con su célebre conferencia sobre el cristianismo en Europa celebrada en Subiaco el pasado 1 de abril.

Ruini ha hecho notar que la Unión Europea “no tiene prácticamente poder en el campo de la política exterior, pero que quiere ejercerlo muchísimo en el campo ético. Varias resoluciones del parlamento comunitario se mueven en el sentido de una contestación de la predicación moral de la Iglesia sobre la familia y la vida sexual, invadiendo de manera hasta demasiado extensa el campo de las decisiones éticas de los países individuales”.
__________

El libro:
Eugenia Roccella, Lucetta Scaraffia, “Contro il cristianesimo. L’ONU e l’Unione Europea come nuova ideologia” [Contra el cristianismo. La ONU y la Unión Europea como nueva ideología], Piemme, Casale Monferrato, 2005, pp. 214, euro 11,50.

Posted in Aborto, Iglesia, Moral, ONU, Sandro Magister | 2 Comments »

Posición fetal

Posted by El pescador en 16 mayo 2007

House fue realmente impactante. Tenéis la sinopsis aquí. El tema central volvió a ser el aborto, y una madre que quería salvar la vida de su hijo antes que la suya propia. Y además es un caso real (al final de la entrada está el vínculo para conocerlo).

Lo más fuerte, como se dice ahora, fue el momento en que el feto agarra la mano de House y la reacción de éste, sorprendido y emocionado, pues siempre ha considerado los embarazos como una enfermedad más que hay que tratar, en este caso abortando.

Os copio la noticia de Aci Prensa sobre este episodio:

WASHINGTON D.C., 11 Abr. 07 / 05:21 pm (ACI).- La serie televisiva House, una de las más vistas en Estados Unidos, ha conmocionado a la opinión pública local con un episodio en el que se ve a un no nacido sacar su pequeña mano desde el útero materno y sostener el dedo del atónito cirujano que trata de salvar la vida de su madre.

El episodio, inspirado en la célebre historia real del niño Samuel Armas, se titula “Fetal Position (Posición Fetal) y ha despertado el debate sobre si debe considerarse o no a un no nacido como paciente, en un país con una legislación que protege el aborto.

El capítulo de House –serie que narra las experiencia de un excéntrico médico– ha sido aclamado por numerosos grupos pro-vida que no dudan en considerarlo un hito en la historia de la televisión.

El episodio presenta el caso ficticio de una mujer embarazada de 42 años de edad que sufre un infarto. Los médicos descubren que la causa es una extraña condición llamada “Síndrome de Espejo Materno”, en la cual la salud de la madre gestante refleja lo que sufre el no nacido. Los riñones del bebé están fallando y todo indica que morirán tanto la madre como su hijo.

Los médicos recomiendan abortar y en todo momento rechazan la idea de considerar al no nacido como una persona e insisten en llamarlo feto. Sin embargo, la madre no está dispuesta a abortarlo y espera llegar a cumplir el tiempo suficiente de embarazo para que si hijo sobreviva a un parto prematuro.

Los síntomas empeoran y su muerte parece cercana. Su determinación convence al Dr. Gregory House de intentar una revolucionaria cirugía en la cual se remueve temporalmente el útero de la mujer, se abre y practica la cirugía al no nacido que luego es devuelto al vientre materno.

Durante esta delicada cirugía, el famoso médico queda conmocionado cuando el bebé saca el brazo del útero y coge su dedo con su pequeña mano.

Según informa el sitio Lifesite.net, “muchos televidentes pro-vida saben que la cirugía representada y el estremecedor momento del contacto entre el niño y el médico, son la recreación de una cirugía real que salvó la vida de Samuel Armas, cuya espina bífida fue reparada por los médicos en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville en 1999. La fotografía de la pequeña mano de Samuel tomando el dedo de su médico se convirtió en un icono de la naturaleza humana del no nacido”.

“En House, el médico, aunque conmovido, no se convence por el inesperado contacto, pero los defensores de la vida consideran que presentar al no nacido como un paciente es un paso adelante en la presentación mediática del tema del derecho a la vida. Numerosos sitios web y editoriales coinciden ahora en que el contacto entre el médico y el bebé es uno de los momentos más memorables de la televisión”, concluye Lifesite.net.

Además, puede conocer la historia verdadera de Samuel Armas en http://www.aciprensa.com/vida/samuel.htm

Posted in Aborto, House, Moral | 1 Comment »

House M.D. y el aborto de nuevo

Posted by El pescador en 27 marzo 2007

En el episodio de esta noche de la serie House de nuevo ha salido el tema del aborto; ya lo traté en otra entrada del mes pasado sobre la misma serie. En esta ocasión, el episodio 12 de la tercera temporada se titula Un día, una habitación y trata sobre una chica que va a la consulta y resulta tener una enfermedad venérea; cuando House le alarga las pastillas para el tratamiento ella le da un manotazo y le grita que no la toque. Entonces nuestro doctor se da cuenta de que la chica ha sido violada.

Eve, la víctima de la violación, se empeña en ser atendida por House; la cosa se complica cuando se dan cuenta de que está embarazada, y cómo no, House quiere hacer un aborto, como otra operación o tratamiento más.

Pero ella se niega con argumentos religiosos (se graduó en Religiones comparadas en la Universidad), puesto que toda vida es sagrada y el aborto es un asesinato: La respuesta de House es tan cínica como siempre ¿La vida de Hitler es sagrada, o la del que te hizo esto?

Pero ella insiste, puesto que quiere defender la vida, ya que nuestro destino es la eternidad, se resiste a creer que la vida se acabe sólo en el tiempo de la tierra, como le dice el médico.

No sé si el nombre del personaje tendrá alguna intencionalidad, pero Eve (Eva en español) significa Madre de los que viven, y esta chica está convencida realmente y hace todo lo posible para seguir adelante con su embarazo y realmente hace honor a su nombre ya que es madre de una criatura que vive en sus entrañas y se empeña en defender su vida, puesto que es sagrada.

Realmente es muy duro tener que asumir esa maternidad impuesta tras este terrible trauma pero la solución no es provocar otro trauma con un aborto: Durante la Guerra de Yugoslavia de principios de los noventa fue una triste rutina las violaciones de mujeres; muchas quedaron embarazadas, y años después leí un reportaje sobre su vida después que los niños nacieron; decían que al principio odiaban a esos bastardos que llevaban dentro pero que luego su instinto maternal se impuso y amaron a esos niños impuestos.

De entre todos los testimonios sobresale el de Sor Lucy Vertrusc, una joven religiosa que también fue violada y resultó embarazada; ella se ofreció como las Carmelitas de Compiègne para ser mártir y efectivamente lo fue, pero siendo un testimonio viviente (mártir significa en griego testigo). Merece la pena leer con detenimiento esta carta que escribió a su Superiora tras descubrir su embarazo; en ella expone sus razones para continuar con su nueva vida, porque dice que no se puede arrancar una planta con sus raíces: Leedlo y difundidlo pues esta joven quiso, según ella misma dice, testimoniar con su hijo, fruto de la violencia, lo único que engrandece al ser humano: el perdón.

“Soy Lucy, una de las jóvenes religiosas que ha sido violada por los soldados serbios. Le escribo, Madre, después de lo que nos ha sucedió a mis hermanas Tatiana, Sandria y a mí.

Permítame no entrar en detalles del hecho, hay en la vida experiencias tan atroces que no pueden confiarse a nadie más que a Dios, a cuyo servicio, hace apenas un año, me consagré.

Mi drama no es tanto la humillación que padecí como mujer, ni la ofensa incurable hecha a mi vocación de consagrada, sino la dificultad de incorporar a mi fe un evento que ciertamente forma parte de la misteriosa voluntad de Aquél, a quien siempre consideraré mi Esposo divino.

Hace pocos días que había leído “Diálogo de Carmelitas“, y espontáneamente pedí al Señor la gracia de poder también yo morir mártir. Dios me tomó la palabra, pero ¡de qué manera! Ahora me encuentro en una angustiosa oscuridad interior. Él ha destruido el proyecto de mi vida, que consideraba definitivo y exaltante para mí y me ha introducido de improviso en un nuevo designio suyo que, en este momento, me siento incapaz de descubrir.

Cuando adolescente escribí en mi Diario: Nada es mío, yo no soy de nadie, nadie me pertenece. Alguien, en cambio, me apresó una noche, que jamás quisiera recordar, me arrancó de mi misma, queriendo hacerme suya…

Era ya de día cuando desperté y mi primer pensamiento fue el de la agonía de Cristo en el Huerto. Dentro de mí se desencadenó una lucha terrible. Me preguntaba por qué Dios permitió que yo fuese desgarrada, destruida precisamente en lo que era la razón de mi vida; pero, también me preguntaba a qué nueva vocación Él quería llamarme.

Me levanté con esfuerzo y mientras ayudada por Josefina me enderezaba, me llegó el sonido de la campana del convento de las Agustinas, cercano al nuestro, que llamaba a la oración de las nueve de la mañana.

Hice la señal de la cruz y recité mentalmente el himno litúrgico: En esta hora sobre el Gólgota, / Cristo, verdadero Cordero Pascual, paga el rescate de nuestra salvación.

¿Qué es, Madre, mi sufrimiento y la ofensa recibida, comparados con el sufrimiento y la ofensa de Aquél por quien había jurado mil veces dar la vida? Dije despacio, muy despacio: Que se cumpla tu voluntad, sobre todo ahora que no tengo dónde aferrarme y que mi única certeza es saber que Tú, Señor, estás conmigo.

Madre, le escribo no para buscar consuelo, sino para que me ayude a dar gracias a Dios por haberme asociado a millares de compatriotas ofendidas en su honor y obligadas a una maternidad indeseada. Mi humillación se añade a la de ellas, y porque no tengo otra cosa que ofrecer en expiación por los pecados cometidos por los anónimos violadores y para reconciliación de las dos etnias enemigas, acepto la deshonra sufrida y la entrego a la misericordia de Dios.

No se sorprenda, Madre, si le pido que comparta conmigo un “gracias” que podría parecer absurdo. En estos meses he llorado un mar de lágrimas por mis dos hermanos asesinados por los mismos agresores que van aterrorizando nuestras ciudades, y pensaba que no podría sufrir más… ¡qué tan lejos estaba de imaginar lo que me habría de suceder!

A diario llamaban a la puerta de nuestro convento centenares de criaturas hambrientas, tiritando de frío, con la desesperación en los ojos. Hace unas semanas un muchacho de dieciocho años me dijo: Dichosas ustedes que han elegido un lugar donde la maldad no puede entrar. El chico tenía en la mano el rosario de las alabanzas del Profeta. Y añadió en voz baja: Ustedes no sabrán nunca lo que es la deshonra.

Pensé largamente sobre ello y me convencí de que había una parte secreta del dolor de mi gente que se me escapaba y casi me avergoncé de haber sido excluida. Ahora soy una de ellas, una de las tantas mujeres anónimas de mi pueblo, con el cuerpo desbastado y el alma saqueada. El señor me admitió a su misterio de vergüenza. Es más, a mí, religiosa, me concedió el privilegio de conocer hasta el fondo la fuerza diabólica del mal.

Sé que de hoy en adelante, las palabras de ánimo y de consuelo que podré arrancar de mi pobre corazón, ciertamente serán creíbles, porque mi historia es su historia, y mi resignación, sostenida por la fe, podrá servir sino de ejemplo, por lo menos de referencia de sus reacciones morales y afectivas.

Basta un signo, una vocecita, una señal fraterna para poner en movimiento la esperanza de tantas criaturas desconocidas.

Dios me ha elegido -que Él me perdone esta presunción- para guiar a las más humilladas de mi pueblo hacia un alba de redención y de libertad. Ya no podrán dudar de la sinceridad de mis palabras, porque vengo, como ellas, de la frontera del envilecimiento y la profanación.

Recuerdo que cuando frecuentaba en Roma la Universidad «Auxilium» para la Licenciatura en Letras, una anciana eslava, profesora de literatura, me recitaba estos versos del poeta Alexej Mislovic: Tú no debes morir porque has elegido estar/ de la parte del día. La noche en que por horas y horas fui destrozada por los serbios me repetía estos versos, que los sentía como un bálsamo para el alma, enloquecida ya casi por la desesperación.

Ahora ya todo pasó y al volver hacia atrás tengo la impresión de haber sufrido una terrible pesadilla. Todo ha pasado, Madre, pero, todo empieza. En su llamada telefónica, después de sus palabras de aliento, que le agradeceré toda la vida, usted me hizo una pregunta concreta: ¿Qué harás de la vida que te han impuesto en tu seno? Sentí que su voz temblaba al hacerme esa pregunta, pregunta a la que no creí oportuno responder de inmediato; no porque no hubiese reflexionado sobre el cambio a seguir, sino para no turbar sus eventuales proyectos respecto de mí. Yo ya decidí. Seré madre. El niño será mío y de nadie más. Sé que podría confiarlo a otras personas, pero él – aunque yo no lo quería ni lo esperaba- tiene el derecho a mi amor de madre. No se puede arrancar una planta con sus raíces. El grano de trigo caído en el surco tiene necesidad de crecer allí, donde el misterioso, aunque inicuo sembrador lo echó para crecer.

Realizaré mi vocación religiosa de otra manera. Nada pediré a mi congregación que me ha dado ya todo. Estoy muy agradecida por la fraterna solidaridad de las hermanas, que en este tiempo me han llenado de delicadezas y atenciones, y particularmente por no haberme importunado con preguntas indiscretas.

Me iré con mi hijo, no sé adonde; pero Dios, que rompió de improviso mi mayor alegría, me indicará el camino a recorrer para hacer su voluntad.

Volveré pobre, retomaré el viejo delantal y los zuecos que usan las mujeres los días de trabajo y me iré con mi madre a recoger en nuestros bosques la resina de la corteza de los árboles…

Alguien tiene que empezar a romper la cadena de odio que destruye desde siempre nuestros países. Por eso, al hijo que vendrá le enseñaré sólo el amor. Este, mi hijo nacido de la violencia, testimoniará junto a mí la única grandeza que honra al ser humano: el perdón.

Afectuosísimamente, Lucy Vertrusc”.

Posted in Aborto, House, Moral, Testigos de la fe | Leave a Comment »

Un bebé sobrevive a un aborto “terapéutico”: estaba completamente sano

Posted by El pescador en 11 marzo 2007

Un bebé de 22 semanas de gestación está grave en un hospital de Florencia (Italia), después de que los médicos practicaran a la madre un aborto “terapéutico”, ante el riesgo de graves malformaciones en el feto.

La sorpresa vino cuando, tras la intervención, se comprobó que el niño nació con vida y sano. Los responsables de sanidad van a investigar cómo sucedieron los hechos, ya que dos ecografías señalaban el riesgo de que el feto sufriera una “atresia del esófago”, malformación que afecta a un niño de cada 3.500. Una vez practicado el aborto se vio que el corazón del niño latía. Entonces, los médicos procedieron a reanimarle, tras lo que se comprobó que el pequeño había nacido sin ninguna malformación.

L D (EFE) El caso se produjo en el hospital Careggi de Florencia (oeste) y el neonato, de 500 gramos de peso, está ahora internado en la unidad de cuidados intensivos del Meyer, en la misma ciudad. El bebé, que nació el pasado viernes, tiene pronóstico reservado, según un comunicado emitido por el hospital, que ha pedido “máxima discreción” sobre el caso por respeto a la familia.

Los dos hospitales y los responsables de la sanidad local decidieron crear una comisión para establecer con claridad cómo sucedieron los hechos y los procedimientos seguidos. Dos ecografías realizadas a la mujer, en la 20 y 21 semana de gestación, señalaron el riesgo de que el feto sufriera una “atresia del esófago”, malformación que afecta a un niño de cada 3.500 [y que puede ser corregida con cirugía en un 90% de los casos].

El director del departamento de ginecología del Careggi, Gianfranco Scarselli, explicó a La Reppubblica, que tras las sospechas de malformaciones en el feto, los médicos le recomendaron a la mujer que se realizara una resonancia magnética para intentar despejar las dudas. Sin embargo, según Scarselli, ella “estaba convencida de abortar” y no pudieron convencerla de realizar nuevos exámenes, mientras el periódico apunta la posibilidad de que hubiese consultado a otros médicos antes de tomar la decisión.

Una vez practicado el aborto se vio que el corazón del niño latía y los médicos procedieron a reanimarle, tras lo que se comprobó que el pequeño había nacido sin ninguna malformación. Las leyes italianas contemplan que la interrupción del embarazo, prevista en tres supuestos, se debe realizar antes de los 90 días gestación y después de ese plazo sólo se puede realizar en caso de peligro para la mujer o de malformaciones en el feto que pongan en riesgo a la salud física o psíquica de la madre.

De Revista “Ecclesia”; no necesita comentarios, esto me recuerda a los ajusticiados que luego se descubre que son inocentes.

Posted in Aborto, Moral | 48 Comments »

 
A %d blogueros les gusta esto: