El testamento del pescador

Dos parábolas de Jesús sobre cómo usar el dinero: seamos administradores corruptos, no ricos derrochadores

Posted by El pescador en 28 septiembre 2013

En los domingos XXV y XXVI del Ciclo C del Tiempo Ordinario, las lecturas del Evangelio nos traen dos parábolas de Jesucristo sobre el dinero: el administrador corrupto y el rico epulón y el pobre Lázaro.

 

La primera de las parábolas no alaba la corrupción del administrador, sino lo que hace: en lugar de robar al jefe para sí mismo, lo engaña beneficiando a los demás, y así nos muestra cuál debe ser nuestra actitud en el manejo y posesión del dinero y de los bienes: nosotros, en este mundo, necesitamos el dinero y las posesiones, el Señor nos da la oportunidad de ganarlos con nuestro trabajo, y así se lo agradecemos en la Misa del Domingo con las ofrendas del pan y del vino y de la colecta, pero precisamente el protagonista de la parábola es el administrador, que maneja el dinero no para él directamente, guardando el dinero del jefe para sí mismo, sino que beneficia a los más débiles, así nosotros somos en este mundo administradores de los bienes y del dinero, que sólo pertenecen a Dios, creador y dueño de todo, y que a nosotros nos concede ser sus administradores en su nombre.

 

Vemos cómo se aplica esta parábola con la siguiente del rico epulón y el pobre Lázaro. Hay que destacar que el rico no tiene nombre, epulón es un adjetivo que significa “hombre que come y se regala mucho“, así que no tiene importancia para Dios por su comportamiento y actitud hacia el pobre, que sí tiene nombre. Pues bien, ese rico tenía suficiente para vivir muy bien, pero en lugar de preocuparse por el pobre que tenía a su puerta, derrochaba su dinero en ser un epulón. Aquí vemos cómo este rico no era administrador de su riqueza, no se daba cuenta de que lo que tenía era un don de Dios y que también era para ayudar a quien lo necesitaba, sino que como se consideraba el dueño de su dinero, podía derrocharlo y hacer lo que quisiera, para eso era su dinero. Con esta parábola se ve claramente a qué se refería Jesús cuando decía: “Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas”.

 

Esas son las dos actitudes ante el dinero y los bienes en este mundo, ser administradores de lo que se nos ha confiado, sabiendo que se nos pedirá cuentas de cómo hemos usado el dinero que nos ha prestado su dueño (Dios), o bien ser ricos que hacen con su dinero y con sus bienes lo que les parece porque nadie les pedirá cuentas, ya que el rico es el dueño de sus hacienda.

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Una respuesta to “Dos parábolas de Jesús sobre cómo usar el dinero: seamos administradores corruptos, no ricos derrochadores”

  1. Osvaldo H. Uhlig said

    Gracias por el mensaje.
    La primer parábola es La más difícil de entender por qué uno ubica al administrador con el corrupto.
    La explicación es correcta y permite al cristiano comprender el fiel reflejo de la misma
    Osvaldo H. Uhlig / Argentina

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