El testamento del pescador

En Tor Tre Teste ha nacido una iglesia bellísima. Pero desmemoriada y muda

Posted by El pescador en 26 agosto 2007

(original en italiano; traducción mía)

El papa de visita en la nueva iglesia construida en Roma por Richard Meier. Hecha sólo de paredes desnudas, incapaces de narrar la fe cristiana. Pietro De Marco la compara con la catedral de Monreale y dice cómo hacerla revivir

de Sandro Magister

ROMA, 24 marzo 2006 – La foto que ilustra la entrada es de una iglesia novísima en la periferia de Roma, en la localidad de Tor Tre Teste. La ha ideado y construído uno de los arquitectos más renombrados en el mundo, el judío americano Richard Meier, con ocasión del Año Santo del 2000. Está dedicada a Dios Padre Misericordioso.

El domingo 26 marzo Benedicto XVI visitará esta iglesia y celebrará allí la Misa. Será su segunda visita a una parroquia romana desde que es Papa.

La nueva iglesia es considerada una obra maestra de la arquitectura religiosa contemporánea y es meta de numerosos visitantes y turistas.

A estos se les dice que tiene la forma de una barca: la barca de la Iglesia con el sucesor de Pedro al timón.

Se explica que las tres velas de cemento pulido y blanquísimo simbolizan la Trinidad, y que la vela más grande indica la protección de Dios sobre su pueblo.

Se les hace notar que un rayo de sol, al atardecer, ilumina el crucifijo puesto sobre el altar.

Pero precisamente, todo esto debe ser dicho y explicado. Porque la Iglesia está desnuda y despojada y taciturna, tanto fuera como dentro. Ha sido pensada así, en homenaje a aquella ausencia de imágenes que es el dogma de tanta arquitectura sagrada moderna.

El mismo crucifijo que está encima del altar –un bello crucifijo del Seiscientos de madera y cartón– han debido tomarlo y llevarlo allí de otra iglesia de la periferia romana.

En otro ángulo ha sido colocada provisionalmente una Virgencita blanca y azul sobre una columnita de plástico.

Pequeños signos –estos últimos– de la voluntad de rellenar un vacío advertido como insostenibile.

Hay de hecho algo que chirría entre la desnudez de estas paredes con todo geométricamente encantadoras y la desbordante riqueza de imágenes que distingue a dos millones de arte cristiano.

A través de estas imágenes la fe cristiana ha hablado a las gentes y ha sido transmitida de generación en generación. El improviso mutismo del arte religioso moderna es cuestión seria que embiste en primer lugar a la Iglesia.

La cual es consciente de ello, en sus mentes más advertidas.

Es consciente de ello el Papa Joseph Ratzinger, como se deriva de tantas páginas suyas sobre el arte cristiano escritas como teólogo y cardinal.

Es consciente de ello la conferencia episcopal italiana, cuando promueve –como parte de su “proyecto cultural”– una historia-catequesis del arte cristiano en Italia en tres espléndidos, ilustradísimos volúmenes editados por Timothy Verdon, el primero de los cuales está ya en librerías, editado por ediciones San Paolo.

Hay un abismo entre las desnudas paredes de la iglesia de Meier y, por ejemplo, los más de 6.000 metros cuadrados de mosaicos que revisten la catedral de Monreale, en Sicilia –obra maestra del arte normando del siglo XII– con las historias del Antiguo y del Nuevo Testamento, los ángeles y los santos, los profetas y los apóstoles, los obispos y los reyes, y el Cristo “Pantocrátor”, gobernador de todo, gobernante de todo, que desde el ábside envuelve al pueblo cristiano con su luz, su mirada, su potencia.

La comparación entre estos dos modelos antitéticos –la catedral de Monreale y la iglesia de Meier– es una comparación también entre dos teologías y entre dos tipos de presencia cristiana en el mundo.

Es cuanto hace Pietro De Marco en la nota que sigue. De Marco es profesore de sociología de la religión en la Universidad de Florencia y en la Faculta Teológica de la Italia Central.

Para una iglesia habitable por la “Civitas Dei” de Pietro De Marco
He vuelto a ver la catedral de Monreale. Sucede de encontrarse aturdidos ante una aparición tan total e inesperada. Lo he vuelto a ver con ojos nuevos, en la unidad de su implantación de la construcción y del manto de mosaicos que lo reviste; arquitectura e icono, símbolos que abren al otro de aquellos muros y de aquellas imágenes, representación de la Ciudad de Dios.

Lo que aparece a la comunidad reunida en aquella catedral es, de hecho, una manifestación, de la “Civitas Dei” como subsiste en el coro de los ángeles, en la soberanía del Resucitado, en los santos y contemporáneamente en el conjunto de los hombres en camino de salvación sobre la tierra, que se miran al espejo en la historia sagrada que aquí invade las paredes: así como en el “De Civitate Dei” de san Agustín la historia bíblica constituye la trama de la dramática narración de la historia del mundo.

Para el fiel, volver los pasos hacia la catedral es acceder es acceder al monte Sión. Dice la Carta a los Hebreos 12,22-24: “Vosotros os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación, y a Jesús, mediador de una nueva Alianza, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel”.

El estar en la catedral es auténtica contemplación de la Jerusalén del cielo, es participación por imagen en Ciudad de Dios El concreto espacio del edificio y el enorme mosaico en el cual se despliega la noticia del saber saludable son la presencia adiestrante del misterio. Y están a un tiempo, en aquel pueblo reunido, la evidencia de las “duae civitates”: alargada al cielo o ya celeste la Ciudad de Dios; no abierta al cielo la ciudad “carnal” que se opone a Dios.

* * *

Dando vueltas a estas cosas, me pareció comprender mejor una tenaz desconfianza mía por la pureza anicónica, privada de imágenes, de los interiores de las iglesias contemporáneas, de alta o de modestísima arquitectura, católicas y no católicas o de uso mixto, como sucede frecuentemente en el norte de Europa.

La pared blanca, en un espacio sagrado, actúa como un espejo vacío, más bien como una pantalla blanca para los fantasmas y las pasiones del alma. Las historias, las imágenes que se proyectan allí están al arbitrio de la propia singularísima vida. Cierto, sucede algo parecido también ante la imagen sagrada, ante la estatua del Sagrado Corazón, ante las lágrimas de María, sin embargo en modos completa y absolutamente distintos. Las imágenes sagradas acogen y absorben el movimiento, la irradiación de nuestra alma; allí se sustituye y viene al encuentro del alma como el Otro salvador, como mundo sagrado y rico en sentido que rompe el círculo del egoísmo.

Inmersa, en cambio, en la blancura sin imágenes el alma no sale verdaderamente de sí, a no ser en la eventual forma de una quietud de saturación estática, peligrosamente al límite de la ausencia de religión. Estas paredes que parecen vehículo de transcendencia, porque así ilusoriamente próximas al Dios que no se puede describir, son más bien impenetrables a la transcendencia justamente porque están vacías y privadas de formas. Al Dios de las grandes fes nos aproximamos sólo recorriendo las huellas, los signos, los saberes que nos han sido revelados y dados, y sin los cuales la fe se extravía.

Pero hay en el complejo de figuras de Monreale, dominado por el gesto adiestrante del Cristo “Pantocrátor”, gobernante de todo, algo que me urge subrayar más. Sin icono de la historia de la salvación y de la Jerusalén del cielo el espacio de la iglesia, de cada iglesia cristiana, no pierde sólo y genéricamente sacralidad. Pierde su habitabilidad para el pueblo cristiano.

También en quién sea no sabedor de tal ciudadanía es trasladado un saber efectivo, en cierto modo experimental, por el solo hecho de sumergirse en el vértigo arquitectónico-figurativo de una iglesia. Vértigo del interior, del cielo y de la tierra.

El arzobispo de Monreale, Cataldo Naro, ha recordado en su reciente carta pastoral la visita del gran teólogo alemán Romano Guardini a aquella catedral, en la Semana Santa de 1.929. Habíamos perdido –percibía Guardini pensando en el cristianismo nórdico– un modo esencial de la participación orante, el que “se desarrolla mirando”, un modo que por el contrario “allí atodavía había” en los fieles reunidos para la liturgia del Sábado Santo: “la capacidad de vivir- en la-mirada, de estar en la visión, de acoger lo sagrado por la forma y por el evento, contemplando”.

No, pues, salto en la oscuridad, desesperada y no bíblica metáfora de la fe. Sino salto en la luz, y memoria y camino a la Luz. Orante entre otros hombres, tomado en la acción litúrgica y en el divino aparato de las imágenes por las cuales me son presentes el primer Adán y el segundo, Cristo, los mártires y los bienaventurados, me descubro miembro de la “Civitas Dei” toda, yo soy ya y no todavía hombre, más bien ciudadano, celeste.

La verdad misma de la vida ultraterrena –que no es seguro nuestra reunión con el alma del mundo– recibe una particular luminosidad al verla contigua con las formas de la existencia de los peregrinos sobre la tierra. El relativo ocaso, en el último siglo, de esta apertura del alma a la “civitas” de los ángeles y de los bienaventurados no debe hacer olvidar que tal cuerpo terreno-celeste de la iglesia es un horizonte vital de la espiritualidad y devoción católica. El arte de las iglesias –que en esto ha alcanzado su grado excelso en la edad barroca– expresa la vertiginosa continudad de la única “civitas” donde muertos y vivientes, santos y pecadores, coexisten en armonía entre el tiempo que nos devora y la eternidad feliz.

* * *

Este saber de la divina ciudadanía es esencial al saberse cristianos. De tal saber, sin embargo, si la impura presencia de imágenes de las iglesias católicas y ortodoxas es vehículo y confirmación viviente, la impura ausencia de imágenes es negación.

Por eso deberemos desconfiar de los desnudos espacios de oración común y culto, en los cuales aparece quizá sólo una cruz y sin la imagen del Hijo. El alma no resposa en sí misma. El anuncio cristiano dice algo distinto: “Cor quiescit in Te”, el corazón reposa en Dios, escribe Agustín; un Dios de palabras y actos, de formas y figuras, que edifica un pueblo y traza visibles recorridos de gracia. La pared blanca vacía los saberes de la fe, mientras son en realidad de imágenes, y no vacíos, los mismos signos religiosos del judaísmo y del islam.

La visita a la prestigiosa iglesia del Padre Misericordioso construída por el arquitecto Richard Meier en Roma Tor Tre Teste impone una reflexión crítica sobre la inteligencia eclesiástica y laica, no sólo italiana, que alimenta el gusto dominante por el empobrecimiento en imágenes de los espacios sagrados.

Pertenece a la misma deriva intelectual la evidencia que la iglesia de Meier es considerada como cualquier espacio eclesiástico bello, destinado a cultivadores y turistas, tendencialmente desacralizado hasta la celebración litúrgica, como si antes y después de la celebración eso fuese un espacio neutro.

No es, de todas formas, la calidad arquitectónica lo que causa el problema, aunque es legítima la polémica de grandes arquitectos contra la mediocre locura de tanta arquitectura contemporánea de iglesia. La iglesia de Meier es formalmente bella. Pero esta condición no es ni necesaria ni suficiente para una iglesia habitable por la “Civitas Dei”.

Insisto: los signos visibles del uso sagrado, catequético y ritual son para ratificar la transparencia del objeto arquitectónico hacia la Jerusalén celeste y a abrir el lugar a la fe del creyente. Para el disfrute sagrado de un espacio no es decisiva la estructura de los muros, sino el adorno decorativo e iconográfico –del cual Monreale es paradigma– y el equipamiento funcional: vasos sagrados, vestidos, cada uno de los otros objetos dedicados al rito.

Estos signos, en la iglesia de Meier y en otros iglesias modernas, así como en mucha arquitectura románica “limpiada” por las restauraciones del siglo XX, están demasiado ausentes o apartados. En la iglesia del Padre Misericordioso el altar no aparece como altar, sino análogo a tantos otros elementos desacralizados, puesto que es un monolito de travertino sin signos que lo identifiquen, ni una cruz, un mantel, un facistol, en suma sin traza de aquello a lo que está destinado: un objeto disponible. Mientras su celosa delimitación convierte el objeto sagrados no más disponible para otra cosa.

Cada iglesia semejante volverá a ser espacio sagrado si la “plebs sancta”, el pueblo de los fieles, tiene el valor de romper el encanto perferso del interior blanco, vacío, espiritualista más que espiritual, evertiendo destructivamente “feas” estatuas del Sagrado Corazón, una gruta de Lourdes, una gran imagen del padre Pío, una teca con un cuerpo de cera de un santo, exvotos, las velas y un Via Crucis; en definitiva aquello que hay en cada iglesia que no haya sido desnudada por el purismo del párroco y feligreses, o de cualquier despacho de curia.

La sagrada presencia de imágenes, mejor si realizada en maneras altas por manos de artista, debe poder ser rozado, tocado, si se atreve a hacerlo. Sólo si la iglesia de Meier aguanta la irrupción de la sagrada presencia ordinaria de imágenes, para lo cual yo puedo hablar allí, íntima y desvergonzadamente, con la presencia también artísticamente innegable del Dios con nosotros, sólo entonces será una iglesia en la cual podrá detenerse no desarraigada la “Civitas Dei” terrena.

Subrayo lo de “no desarraigada”. Contra la tesis de los teólogos anicónicos (sin presencia de imágenes) para quienes el desarraigo está en el mismo itinerario de fe.

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8 comentarios to “En Tor Tre Teste ha nacido una iglesia bellísima. Pero desmemoriada y muda”

  1. Daniel Mosquera said

    La iglesia esta llena de significados por si sola, representa grandemente la bondad de Dios, blanca y llena de luz. Para apreciarla se debe mirarla desde el interior, con el corazón humilde.

    Estoy en desacuerdo con la critica del autor al describirla como una iglesia de paredes desnudas, porque estas paredes en realidad estan vivas, refejando día a día el claro del cielo, la luz que la ilumina con todas sus variantes, en la mañana, tarde y noche.

  2. J.Rafael said

    Josue 1:8 Dice: El libro (La Biblia)de está
    ley, nunca se apartará de tu boca: antes de dia y de noche, meditarás en él, para que guardes y hagas ( no le quites ni le añadas)
    conforme a todo lo que en él está ESCRITO;
    porque si lo haces, harás prosperar tu camino
    (espiritualmente hablando)no materialmente,
    llamese dinero, propiedades etc.que aqui todo
    se queda,que aprobecha al hombre ganar todo el
    mundo, y perder su alma?o que recompensa dara
    por alma? y sigue diciendo: y TODO te saldrá
    BIEN, por eso al clero todo le sale MAL; ejem
    plo: dicen que ellos son los primeros cristia
    nos,herror; los primeros cristianos fueron los disipulos de Cristo, fueron llamados
    Cristianos primeramente en Antioquia, Ech.11
    27 y heran Judios, y los clericales heran y
    son romanos, y disque cristianos desde que un
    rey llamado Costantino, alo mejor andaba en su vino,vio una cruz, y de ahi segun ellos
    dejaron de matar a los verdadero9s Cristianos
    y se instituyo la denominacion oficial, #2
    la cruz no es una señal de vida sino todo lo
    contrario,debajo de una cruz está un muerto;
    entonces un simbolo de muerte coma la cruz,
    no simbolisa la vida,sino la muerte, #3 Pedro
    tenia suegra,era casado, el clero no se casan
    disque se abstienen, pero en la practica no
    se detienen y descansan sus deceos carnales,
    que todos tenemos,y hacemos pero en el orden
    de Dios segun la biblia; Dios instituyo el
    matrmonio en Genesis dice: hombre y mujer pa
    ra que el mundo se poblara de hijos legitimos
    no bastardos fuera del matrimonio,por eso to
    do les sale mal, por no creer y obedecer lo
    que dice la Biblia, herrai ignorando las Esc-
    rituras y el poder de Dios. Amen Shalom

  3. J.Rafael said

    En Ech.17;24 Dice: El Dios que hiza el mundo
    y todas las cosas que en el hay, éste como es
    Señor del cielo y la tierra, no habita en
    templos hechos de manos, ni es honrrado con
    manos de hombres, necesitado de algo; pues
    él da a todos, vida y respiración y todas las
    cosas; En otra porción dice: El cielo es mi
    trono, y la tierra el estrado de mis pies, que casa me edificareis? ni Salomon, ni
    nadie ningun ser humano tiene la capacidad
    para hacer una habitacion para Dios, porque
    simplemente no se puede, Biblicamente nuestro
    cuerpo es el templo del Espiritu Santo, y eso
    si nos limpiamos de toda inmundicia de espi-
    ritu, cuerpo, y alma, como dice Tes. 5:23
    Dios es Espiritu Santo y el quiere que le ado
    remos en espiritu y en verdad, por fe ( crer)
    no viendolo en un mono (a) esculpido o pinta
    do; el clero y sus creyentes interpretan la
    Biblia a su herrada creencia, toman textos
    solo para quedar en verguenza, de los que el
    Señor Dios todopoderoso, nos ha abierto el
    entendimiento, para entender la Escritura, y
    a ellos todo lo contrario, el dios de este
    mundo (el diablo) se los ha cerrado completa
    mente; los hechos hablan mas que las palabras
    se justifican con cosas que pasaron en tiempo
    y momento, como no leen porque Salomon fue
    desechado? por idolatra y por degeneración
    sexual, al tener muchas concubinas (amantes)
    y revolver lo Santo y lo profano, igual al
    clero, aparentan santidad y hasta se jactan
    pero la realidad, perverción sexual,la pedera
    stia,y precisamente la raiz de todo es la
    IDOLATRIA como dice Ro. 1:22 Diciendose ser
    sabios (estudian muchos años) se hicieron
    fatuos,y cambiaron la gloria del Dios incorru
    ptible, por imagenes de hombre CORRUPTIBLE
    llamese santos, virgenes, de oro, plata, yeso
    etc. etc. que son un simple adorno, que no tiene ningun huso favorable, sirve mas un vaso, un plato, una silla etc.pero un idolo o
    imagen para que sirve? se lo dejo de tarea,
    si le haya un huso practico o que sirva, haga
    lo saber no sea egoista. Salom si es que le
    queda.

  4. fernando muñoz said

    Yo estoy en total desacuerdo con quien escribio el articulo, soy un catolico de 31 años y estoy seguro que la iglesia catolica no puede seguir con ese modelo de opulencia y exageracion en el ornamento de sus iglesias, debemos dejar de lado la idea de meterle con calzador ideas al fiel que va a una iglesia a recibir el espiritu santo y se encuenta con muros exagerados en imagenes e iconografia religiosa que no hace mas que “abetunar” o “enmerengar” un espacio que mas bien tiene que ser espiritual donde lo unico que tiene que estar entre uno y nuestro señor es solo la fe.
    Ademas la iglesia catolica no puede quedarse en el estilo arquitectonico del pasado, se tiene que modernizar no solo en lo material sino en la enseñanza y la apertura, que mejor ejemplo en este mundo globalizado y plural de que un judio-americano haya diseñado esta iglesia, que para mi es un edificio precioso que no es para nada mudo,no olvidemos que la fe no reside en los edificios sino en el corazon de cada uno de nosotros.
    Señores que ofrecemos a los nuevos fieles, a nuestros jovenes, acaso un edificio lleno de esculturas y murales que en el mundo que viven no les llama la atencion o no se sienten afines a el, o un edificio dinamico como ellos, actual y que tiene en el una voz que retumba por cada rincon ” la voz de nuestro señor”. Para nada es mudo…
    No dudo la persona que escribio el articulo tenga la autoridad suficiente para emitir su comentario, pero de lo que si estoy seguro es que no es joven y no se ha preocupado por preguntarle a los jovenes que es lo que quieren , hacia donde quieren que vaya su iglesia, como se puede acercar de manera mas facil dios a su corazon. Señores del vaticano, gente de arte sacro, bajemos del pedestal o del trono en el que se encuentran y acerquense mas al fiel, a la juventud que es el futuro de la iglesia, dejen de preocuparse por suntuosos palacios, ocupense de dar una casa a los jovenes donde se vean identificado.

    • J.Rafael said

      Ech. 7:49 Dice: El cielo es mi trono, y
      la tierra es el estrado de mis pies;
      ¿ Qué casa me edificareis? ¿O cuál es el
      lugar de mi reposo? dice el Señor,
      Hech. 17:24 El Dios que hiza el mundo y
      todas las cosas que en él hay; éste como
      és Señor del cielo y de la tierra, no
      habita en templos hechos de manos, ni es
      honrrado con manos de hombre, necesitado
      de algo, pues él da a todos vida, y res
      piración y todas las cosas; V. 29 Siendo
      linaje, desendientes ) de Dios, no hemos
      de comparar la Divindad de Dios, ser igu
      al a oro, o a plata o a piedra, escultu
      ra, de artificio, o de IMAGINACION de
      hombres; Empero Dios habiendo disimulado
      los tiempos de está IGNORANCIA.
      Esa ignorancia fue un muy largo tiempo
      en que la iglesia catolica, solo ellos
      tenian la Biblia, y solo la usaban en las misas, y solo en Latin, de tal mane-
      ra, que la gente vivia en la ignorancia
      en lo que se refiere a la Biblia; no po-
      dian por que no tenian acceso a la Biblia, porque hasta estaba prohibido,
      como podrian cumplir lo que él Señor dice: Escudriñad las Escrituras, porque
      a vosotros os parece, que en ellas está
      la vida ETERNA, porque ELLAS, dan testi-
      monio de mi; Por esó Dios movido a misericordia, levanto hombres del mismo
      clero, como Lutero, John Juus, etc. y
      ellos tradujeron la Biblia a los diferentes idiomas, para que se cumplie
      se lo que el Señor dice: Y conocereis la
      verdad, (la palabra) y la VERDAD, os ha
      ra libres, de la idolatria, y de todas
      las artimañas del diablo, que husa los
      artificios del herror. Amen Shalom

    • Diego Obando said

      Hola Fernando Muñoz.
      Yo soy cristiano protestante y tengo 46 años. Me gustó lo que escribís y estoy totalmente de acuerdo con vos. Tanto en las iglesias católicas como protestantes y cualquier iglesia cristiana, debemos pensar mucho en la juventud y en hacer templos atractivos a ellos para que se sientan bien de venir a la iglesia y así empezar a tener una relación directa con el Espíritu Santo. Sin ser irreverentes pero si volviéndonos mas modernos y juveniles en las iglesias haciendo uso de la tecnología, la música moderna, etc, todo para alabar a nuestro Dios y ganar almas para Él.

  5. ana said

    el contemporaneismo es notado que no es para todos pero hay que estudiar un poco mas sobre la arquitectura contemporanea para lograr entender esta estructura que de por si es una de las mas significativas para Richard Meier, en realidad como comentario personal, me parece que logro crear un espacio muy importante e interesante que logra reflejar la variedad de elementos dentro de un contexto.

  6. johis said

    esta iglesia representa como la fase no adorar otros dioses ajenos a mi…yo creo que la gente se ha confundido por mucho tiempo que la religion o la iglesia son estatuas y se supone que es un orGANISMO VIVO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD la iglesia soy yo hago parte de ella y la represento con mi forma de ser y vivir y el amor al projimo….la gente se apego de imagenes, y que hay del Dios vivo el cual quiere que sin prender una vela le demos las gracias por el dia de hoy o que le digamos padre te amo.

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