El testamento del pescador

Comentario a la Exhortacion Apostólica “Sacramentum caritatis”

Posted by El pescador en 20 abril 2007

Traigo este artículo publicado en Ecclesia Digital. La foto que ilustra la entrada es la ordenación sacerdotal de Joseph Ratzinger, que aparece a la derecha (el de la izquierda es su hermano George):

El 22 de febrero Benedicto XVI hizo pública la Exhortación Apostólica Sacramentum caritatis (22-2-2007), fruto de las reflexiones y propuestas del último Sínodo de Obispos.

La finalidad de esta Exhortación es doble. Por una parte pretende “explicitar algunas líneas fundamentales de acción orientadas a suscitar en la Iglesia nuevo impulso y fervor por la Eucaristía”. Por otra, “que el pueblo cristiano profundice en la relación entre el misterio eucarístico, el acto litúrgico y el nuevo culto espiritual que se deriva de la Eucaristía como sacramento de caridad” (nº 5). Siguiendo esta finalidad la Exhortación está dividida en tres partes, justificadas cada una de ellas con palabras del capítulo 6 del evangelio de san Juan, conocido como “el discurso del pan de vida”.

1ª Parte: Eucaristía, misterio que se ha de creer: “Este es el trabajo que Dios quiere: que creáis en el que él ha enviado” (Jn 6, 29).

2ª Parte: Eucaristía, misterio que se ha de celebrar: “Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo” (Jn 6, 32).

3ª Parte: Eucaristía, misterio que se ha de vivir: “El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come, vivirá por mí” (Jn 6, 57).

La división tripartita –creer, celebrar, vivir-, que constituye el cuerpo de la Exhortación se sitúa entre dos puntos focales cada uno de los cuales proyectan su luz sobre el misterio eucarístico. El primero se encuentra en la Introducción y nos habla del origen de la Eucaristía, Sacramentum caritatis. La Eucaristía es el don que Jesucristo hace de sí mismo. En este sacramento se manifiesta “el amor más grande”, aquel que impulsa a “dar la vida por los propios amigos” (cf Jn 15, 13). En el sacramento de la Eucaristía Jesús sigue amándonos “hasta el extremo”, hasta el don de su Cuerpo y de su Sangre” (n 1). La segunda luz se proyecta desde la conclusión y nos ayuda a descubrir los efectos de la Eucaristía. “La Eucaristía es el origen de toda forma de santidad…¡Cuántos santos han hecho auténtica la propia vida gracias a su piedad eucarística!… La santidad ha tenido siempre su centro en el Sacramento de la Eucaristía” (n 94). Es así como la Eucaristía pasa a ser considerada, en expresión de Juan Pablo II, como un “misterio de luz”.

Entre ambos extremos se concreta el contenido de la Exhortación Apostólica. El misterio eucarístico es abordado desde la perspectiva de la fe, de la celebración y de la vida cristiana.

La Eucaristía es “misterio de la fe” por excelencia: “es el compendio y la suma de nuestra fe” (CEC 1327). La Eucaristía tiene su origen en el misterio trinitario de Dios, es instituida en el marco de la cena pascual por Jesús, y con ella nace la Iglesia. “Existe una relación causal entre el sacrificio de Cristo, la Eucaristía y la Iglesia”. Varias expresiones ayudan a esta comprensión: La Iglesia “vive de la Eucaristía”, “la Eucaristía edifica la Iglesia y la Iglesia hace a su vez la Eucaristía”, “la Eucaristía es constitutiva del ser y del actuar de la Iglesia”, “la Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo”, “la Eucaristía es fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia”.

La reflexión de la Iglesia como sacramento saca a la luz la relación de la Eucaristía con los demás sacramentos. Éstos están unidos a ella y a ella se ordenan. La Exhortación pone de manifiesto cómo la Eucaristía enriquece la comprensión de cada sacramento, desvela entre ellos vínculos esenciales y propone exigencias ineludibles para la vida cristiana. De la Eucaristía y la Penitencia enseña: “El amor a la Eucaristía lleva también a apreciar cada vez más el sacramento de la Reconciliación… Una auténtica catequesis sobre el sentido de la Eucaristía no puede separarse de la propuesta de un camino penitencial” (nº 20). Del matrimonio y la Eucaristía dice: “El amor entre el hombre y la mujer, la acogida de la vida y la tarea educativa se revelan como ámbitos privilegiados en los que la Eucaristía puede mostrar su capacidad de transformar la existencia y llenarla de sentido” (nº 79).

La segunda parte de la Exhortación se refiere a la Eucaristía como “misterio que se ha de celebrar”. Existe una relación intrínseca entre fe eucarística y celebración, tal como pone de relieve el principio lex orandi, lex credendi. Este principio quiere decir: el intellectus fidei está originariamente siempre en relación con la acción litúrgica de la Iglesia.

Paralelamente se establece un vínculo inseparable entre celebración eucarística y participación. El Documento insiste en que se ha de superar cualquier posible separación entre el ars celebrandi, es decir, el arte de celebrar rectamente, y la participación plena, activa y fructuosa de todos los fieles.

De varias maneras se especifica el “arte de celebrar”:

* El ars celebrandi es la mejor premisa para la actuosa participatio.

* El ars celebrandi proviene de la obediencia fiel a las normas litúrgicas en su plenitud.

* El ars celebrandi ha de favorecer el sentido de lo sagrado.

* El ars celebrandi debe tener en cuenta unos elementos básicos (belleza del arte sacro: arquitectura, pintura, escultura, canto) y cuidar las partes de la celebración eucarística: Liturgia de la Palabra (homilía), presentación de ofrendas, plegaria eucarística, rito de la paz, distribución y recepción de la Eucaristía, despedida.

Acerca de la participación en la celebración eucarística la Exhortación enseña que la palabra “participación” no se refiere “a una simple actividad externa” , sino que debe estar informada por el espíritu de conversión, por el recogimiento, el silencio… Y concluye: “Por lo que se refiere a la relación entre el ars celebrandi y la actuosa participatio, se ha de afirmar ante todo que la mejor catequesis sobre la Eucaristía es la Eucaristía misma bien celebrada” (nº 64).

La última parte de la Exhortación contempla la Eucaristía como “misterio que se ha de vivir”. Comienza esta parte enseñando que la Eucaristía es el inicio y el cumplimiento del nuevo y definitivo culto, la logiké latreía, el culto razonable (Rom 12, 1). Este culto tiene una eficacia integradora de todos los aspectos de la vida. En distintas fórmulas expresa esta idea la Exhortación:

* “La Eucaristía es “fuente y culmen de la existencia eclesial”,

* “La Eucaristía es un nuevo modo de vivir todas las circunstancias de la existencia”,

* “La Eucaristía ejerce un profundo influjo sobre el estilo de vida cristiana”.

Los últimos números describen los diversos aspectos de la realidad que deben ser impregnados por el nuevo modo de vida eucarística: la espiritualidad, la cultura, la moral, el compromiso social…

Como resumen podemos decir que por el número de cuestiones que aborda la Exhortación Sacramentum caritatis la Eucaristía es presentada como un gran panel donde se van sobreponiendo distintos aspectos del misterio de la salvación: Dios uno y trino, la Iglesia, los sacramentos, la escatología, la celebración litúrgica, la vida moral, la dimensión social de la conducta cristiana… O también, que el misterio eucarístico es contemplado como la luz que ilumina, el hilo que aúna la riqueza de la fe en todas sus dimensiones: doctrinal, litúrgica, moral, espiritual, social… La Exhortación Sacramentum caritatis, en fin, parece presentar el misterio eucarístico como un exquisito mosaico bellamente taraceado.

En espera de la publicación del Compendio eucarístico, que “recogerá… todo lo que pueda ser útil para la correcta comprensión, celebración y adoración del sacramento del altar” (nº 93), la mejor muestra de agradecimiento que la comunidad cristiana puede ofrecer a Benedicto XVI es la lectura atenta y la meditación piadosa de esta Exhortación que repercutirá sin duda alguna en suscitar un “nuevo impulso y fervor por la Eucaristía”.

Juan Luis Martínez Lorenzo

 

Doctor en Teología

Delegado de Educación en la fe de la Diócesis de Tuy-Vigo

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Una respuesta to “Comentario a la Exhortacion Apostólica “Sacramentum caritatis””

  1. gregorio said

    Gracias por los comentarios y apertura de la gran ” Sacramentum Caritatis”. ¿Podría indicarme una dirección donde leer y recoger una explicación o comentario en “lenguaje vulgar” de ésta exorta-ción ? Me veo mal para eplicar en las tertulias que celebramos, el lenguaje tan elevado del texto original. Espero sus consejos, pronto. Gregorio.

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