Scott Hann - La Misa está en el Apocalipsis
Publicado por El pescador on 31 Diciembre 2007
Publicado en Eucaristía, Liturgia | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 31 Diciembre 2007
Publicado en Eucaristía, Liturgia | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 30 Diciembre 2007
Publicado en Eucaristía | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 29 Diciembre 2007
Publicado en Eucaristía | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 28 Diciembre 2007
Publicado en Eucaristía | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 27 Diciembre 2007
Luigi Accattoli (original en italiano; traducción mía)
Muchos alrededor de nosotros rechazan el cristianismo y algunas veces advertimos que lo hacen con buena intención, porque no lo encuentran una verdadera ayuda para la vida. Más de una vez el papa en la nueva encíclica (ver entradas anteriores) señala este rechazo. “Tal vez muchas personas rechazan hoy la fe simplemente porque la vida eterna no les parece algo deseable. En modo alguno quieren la vida eterna, sino la presente y, para esto, la fe en la vida eterna les parece más bien un obstáculo”: así escribe en el número 10. En otro pasaje señala la sordera de los post-cristianos al Dios de los Evangelios: “Para nosotros, que vivimos desde siempre con el concepto cristiano de Dios y nos hemos acostumbrado a él, el tener esperanza, que proviene del encuentro real con este Dios, resulta ya casi imperceptible” (número 3). Pero quizá su idea la expresa mejor que de cualquier otro modo con una cita de Kant, en el número 19: “Si llegara un día en el que el cristianismo no fuera ya digno de amor, el pensamiento dominante de los hombres debería convertirse en el de un rechazo y una oposición contra él”. Ahora me alejo de la encíclica y pregunto: ¿nuestro cristianismo es digno de ser amado? Bien sabemos que “sólo el amor es creíble” (von Balthasar). Pero quizá deberíamos reconocer que nuestro modo de señalarlo no resulta convincente. ¿O es necesario que la humanidad europea se aleje todavía del fuego evangélico y se dé cuenta del gran frío para que vuelva a verlo digno de amor?
Publicado en Benedicto XVI, Luigi Accattoli, Magisterio, Spe salvi | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 26 Diciembre 2007
Luigi Accattoli (original en italiano; traducción mía)
Estaba en el coche ayer a mediodía cuando he escuchado al papa Benedicto que decía: “En el ocaso de nuestros días en la tierra, en el momento de la muerte, seremos juzgados según nuestra semejanza o desemejanza con el Niño que está a punto de nacer en la pobre cueva de Belén, puesto que él es el criterio de medida que Dios ha dado a la humanidad“. Palabras transparentes. Feliz yo de oírlo. Aclaraban todo. El dicho de Jesús “si no os hacéis como niños” y la máxima de Juan de la Cruz: “Al atardecer de la vida nos examinarán del amor”.
Publicado en Adviento/Navidad, Benedicto XVI, Luigi Accattoli, Magisterio | 1 Comentario »
Publicado por El pescador on 25 Diciembre 2007
“Se dice día del nacimiento del Señor, cuando la sabiduría de Dios se mostró como un niño, y la palabra de Dios sin palabras profirió la voz de la carne. Sin embargo aquella oculta divinidad, e indicada más al cielo como testigo, y a los pastores con voz angélica fue anunciada. Así pues celebramos con anual solemnidad este día, en el cual se cumplió la profecía que dice: “La verdad de la tierra salió, y la justicia del cielo miró”. La verdad que está en el regazo del padre, de la tierra salió, para estar en el regazo de la madre. La verdad en la que el mundo es contenido, de la tierra salió, para ser llevada por manos femeninas. La verdad en la que la felicidad de los ángeles incorruptiblemente es alimentada, de la tierra salió, para ser amamantada por pechos carnales. La verdad a la cual el cielo no basta, de la tierra salió, para ser puesto en el pesebre. ¿Para bien de quién en tanta humildad vino tanta sublimidad? De ninguno ciertamente para el suyo; pero para nuestro gran bien, si creemos. Despierta, hombre: por ti Dios se ha hecho hombre. “Levántate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo”. Por ti, digo, Dios se hizo hombre. Para la eternidad habrías muerto, si en el tiempo Él no hubiera nacido. Nunca serías liberado de la carne de pecado, si Él no hubiera tomado la semejanza de carne de pecado. Te poseería la perpetua miseria, si no se hiciera esta misericordia. No habrías vuelto a la vida, si Él no hubiera acudido a tu muerte. Habrías fallado, si Él no hubiera venido en socorro. Habrías perecido, si Él no hubiera venido”.
San Agustín de Hipona, Sermón 185,1 (original en latín; traducción mía)
Publicado en Adviento/Navidad, Padres de la Iglesia / Escritores eclesiásticos | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 24 Diciembre 2007
Luigi Accattoli (original en italiano; traducción mía)
Creo que he encontrado al inspirador de la autocrítica del cristianismo moderno propuesta por Benedicto con la nueva encíclica (ver las dos entradas anteriores): es Henri de Lubac. En la introducción a Catolicismo (citado por el papa Ratzinger en la nota 10 de la encíclica) él escribía así en 1937: “Se nos reprochará ser individualistas también a nuestro pesar, a causa de la lógica de nuestra fe, cuando en realidad el catolicismo es esencialemente social. Sin embargo, ¿no es también un poco culpa nuestra si un tal malentendido ha podido nacer y ha echado raíces, y si aquel reproche está tan difundido?” (p. 9 de las ediciones Studium de 1964). Y he aquí un pasaje de la encíclica, en el número 16, bajo el titulito “La transformación de la fe-esperanza cristiana en el tiempo moderno”, que recuerda las palabras del teólogo francés: “¿Cómo ha podido desarrollarse la idea de que el mensaje de Jesús es estrictamente individualista y dirigido sólo al individuo? ¿Cómo se ha llegado a interpretar la « salvación del alma » como huida de la responsabilidad respecto a las cosas en su conjunto y, por consiguiente, a considerar el programa del cristianismo como búsqueda egoísta de la salvación que se niega a servir a los demás? Para encontrar una respuesta a esta cuestión hemos de fijarnos en los elementos fundamentales de la época moderna. Estos se ven con particular claridad en Francis Bacon…”. Por tanto objeto central de la autocrítica benedictina no es el Vaticano II y el conectado catolicismo dialogante como ha hipotizado por ejemplo Antonio Socci, si se trata -literalmente- de una cuestión formulada un cuarto de siglo antes del comienzo de aquel concilio.
Publicado en Antonio Socci, Benedicto XVI, Henri de Lubac, Luigi Accattoli, Magisterio, Spe salvi | 1 Comentario »
Publicado por El pescador on 23 Diciembre 2007
¿Un desgarro sobre nuestro futuro próximo?
Antonio Socci (original en italiano; traducción mía)
en “Libero”, 14 diciembre 2007
Es un dominio casi total del Mal sobre la tierra lo que viene aquí preconizado. No se sabe cómo, cuándo y por cuánto. Un escenario de horror y de maldad que hiela la sangre. Los teólogos discuten si es un individuo concreto que viene preanunciado o un sistema di potencias. Pero sorprende en estas semanas sentir evocarlo con tanta insistencia desanimada por la Santa Sede, evidentemente también en fuerza de “informaciones” (que Oltretevere se conocen y se valoran) provenientes de “fuentes” especiales, como precisamente los mensjaes de las apariciones marianas, de místicos y de revelaciones privadas. Estos pronunciamientos públicos muestran con cuánta alarma en el Vaticano se mira a los acontecimientos mundiales. Por lo demás es dramático también el mensaje pontificio para la Jornada de la paz del 1 de enero próximo, donde se advierte de las devastaciones morales (de las familias y de la vida) y materiales (por ejemeplo con los inmensos riesgos de la carrera de armas nucleares).
El cuadro es oscurísimo. Pero la Santa Sede no es una entidad política y no valora la situación con una mirarda sobre el terreno. De hecho hay la certeza de poder contar con una ayuda “superior”. El cardenal Dias en la clamorosa homilía del sábado explicaba: “Aquí, en Lourdes, como por todas partes en el mundo, la Virgen María está tejiendo una inmensa red en sus hijos e hijas espirituales para lanzar una fuerte ofensiva contra las fuerzas del Maligno en el mundo entero, para encerrarlo y preparar así la victoria final de su divino Hijo, Jesucristo. La Virgen María hoy nos invita una vez a formar parte de su legión de combate contra las fuerzas del mal”.
El prelato repite –por si no queda claro– que “la lucha entre Dios y su enemigo es siempre rabiosa, incluso más hoy que en el tiempo de Bernadette, hace 150 años” y “esta batalla causa innumerables víctimas”. Así pues revela palabras –quizá inéditas– pronunciadas por el cardenal Karol Wojtyla el 9 de noviembre de 1976, pocos meses antes de ser elegido Papa: “Nos encontramos hoy frente al más grande combate que la humanidad haya visto nunca. No pienso que la comunidad cristiana lo haya comprendido totalmente. Estamos hoy ante la lucha final entre la Iglesia y la Anti-Iglesia, entre el Evangelio y el Anti-Evangelio”.
Palabras clamorosas. Una confirmación ulterior. Parece evidente que el Vicario de Cristo y sus más estrechos colaboradores conocen algo más y desean preparar a los cristianos a aquella “lucha final”. Sus repetidas apelaciones a responder a la llamada de la Virgen son ya suficientes para reflexionar seriamente sobre lo que está sucediendo y que sucederá en la Iglesia y en el mundo. Un futuro próximo que nosotros no conocemos, pero que, explica Dias, será victorioso gracias a María. Como ella misma anunció en Rue du Bac: “El momento vendrá, el peligro será grande, todo parecerá perdido. Entonces yo estaré con vosotros”.
Publicado en Antonio Socci, Benedicto XVI, Biblia, Iglesia, Joseph Ratzinger, Lourdes, Magisterio, Spe salvi, Virgen María | Sin Comentarios »
Publicado por El pescador on 23 Diciembre 2007
Luigi Accattoli (original en italiano; traducción mía)
Vamos a ver la pregunta sobre qué quería proponer el papa con la invitación a desarrollar una autocrítica del cristianismo moderno (ver entrada anterior): por qué en la encíclica él que no esboza la autocrítica y no encontramos precedentes explícitos en las publicaciones del cardenal Ratzinger. Cinco días de reflexiones me han llevado a formular estos cinco puntos firmes: 1. dice “cristianismo” y no Iglesia católica y tampoco Iglesias cristians, o Santa Sede u otro sujeto histórico preciso; creo por tanto que se debe mirar lo más ampliamente psoible a todo el mundo cristiano y al conjunto de sus manifestaciones; 2. dice “cristianismo moderno” y no “contemporáneo”, o “ecuménico”, o “de los últimos dos siglos”; deduzco de ello que también históricamente optó por el campo amplio; 3. en la indicación de personajes y cuestiones parte de Francis Bacon: quizá quiere decirnos que debemos mirar a la entera modernidad entendida en el sentido más amplio; como queriendo decir que deberemos tener presente el último medio milenio; 4. como temas de la autocrítica señala la reducción de la esperanza a la perspectiva individual y ultraterrena, la concentración exclusiva del empeño cristiano en la formación de las personas y sobre las virtudes: deberemos por tanto llevar las indagaciones sobre orientaciones de lejos perseguidas por todo el mundo cristiano; 5. habría que esclarecer en conclusión toda posibilidad de indivuduar un objetivo aproximado y particular de la autocrítica, como el “espíritu conciliar”, o la “elección religiosa” de la Acción católica, o la espiritualidad del clero y de los religiosos tal como se llegó a determinar a continuación de las limitaciones disciplinarias tras la crisis modernista, o las orientaciones del mismo modernismo. Debemos mirar por tanto ampliamente y andar mucho para recoger el espíritu de la propuesta del papa. El mundo empujaba a los cristianos a ocuparse de los destinos individuales de las personas y los cristianos -casi sin darse cuenta de ello- se movieron en aquella dirección. Por ejemplo -como decía el profesor Arsenio Frugoni cuando yo frecuentaba sus lecciones de Historia medieval en la Sapienza- si un muchacho practicante de veinte años hubiera consultado un manual de moral durante la segunda guerra mundial para saber qué decía el “cristianismo” para sus elecciones de vida, “habría encontrado un volumen entero sobre la moral sexual y media página sobre la guerra”. Es sólo un ejemplo, pero un ejemplo claro de repliegue de los destinos colectivos a los individulaes, de concentración sobre la salvación ultraterrena y de olvido de la dimensión social del dogma. La misma opción habían realizado todas las Iglesias y desde hacía tiempo. Lo indico como una línea roja para la investigación.
Publicado en Benedicto XVI, Luigi Accattoli, Magisterio, Spe salvi | Sin Comentarios »